¿Para qué sirve un informe de vida laboral?


¿Para qué sirve un informe de vida laboral?

Un informe de vida laboral es un documento meramente informativo. Sin embargo, los datos que contiene puede ser útiles para:

  • Rehacer el currículum y recordar cuáles son los trabajos por lo que hemos pasado y en qué fechas.
  • Comprobar que la empresa en la que trabajamos nos ha dado de alta en la Seguridad Social correctamente.
  • Acreditar el tiempo cotizado para llevar a cabo ciertos trámites como, por ejemplo, una jubilación.

También se suele pedir para conocer la trayectoria profesional de una persona y medir su solvencia de cara a la concesión de hipotecas, préstamos o seguros.

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El informe de vida laboral puede ser de gran utilidad para el trabajador, pero también para las empresas a la hora de contratar a un nuevo candidato. Es una forma acreditar de manera oficial los puestos que se han desempeñado con anterioridad más allá del currículum. Por otro lado, es un documento oficial que permite al trabajador saber si una empresa no le ha dado de alta y así detectar posibles fraudes.

Sin embargo, no siempre están claros todos los conceptos en el Informe de vida laboral. Todos esos aspectos son importantes para comprobar que los datos que tiene la administración se ajustan a la realidad. Un periodo de trabajo no reflejado puede ser crucial, ya que puede estar en juego el cobro de la pensión de jubilación o una prestación por desempleo.

Estas son las claves:

  • Hay que revisarlo: La Seguridad Social suele acertar en sus cálculos, pero no es infalible. Existen situaciones que pueden no estar registradas o ser erróneas. Si algo no cuadra, se puede reclamar.
  • Detalle de los trabajos: El documento especifica todos los trabajos que ha desarrollado una persona. Indica el régimen en el que ha trabajado y cotizado: General, Reta, minería del carbón o trabajadores del mar. Además, si ha estado contratada como asalariada aparecerá el código de la empresa en la que estuvo. Si fue autónomo, la provincia en la que se dio de alta, y si ha cobrado paro, la parte del paro cotizada.
  • Fechas de alta y baja: El Informe recoge con exactitud las fechas de alta y de baja. Es importante comprobarlas bien porque por solo unos días, se puede perder un derecho relacionado, por ejemplo, con la jubilación o con la prestación por desempleo.
  • Contratos firmados: Aparece cada contrato firmado. C.T. es la clave que identifica a efectos de la gestión de la Seguridad Social, la modalidad del contrato de trabajo. Si fue indefinido o de duración determinada, a tiempo completo o parcial… Cada tipo de contrato tiene su propio código. Por ejemplo, el 200 pertenece al indefinido a tiempo parcial y el 420 al contrato en prácticas.
  • Grupos de cotización: El informe de vida laboral cuenta en qué grupos se ha cotizado. La columna G.C. los identifica y van del 1 al 11. Así, por ejemplo, el 1 corresponde a ingenieros y licenciados; 10 a peones y 11, a menores de 18 años.
  • Días cotizados: El documento indica el número exacto de días que el trabajador lleva cotizados. Y este es el dato más importante, por eso hay que cerciorarse de que las cuentas salen. A veces no cuadran. Según indican desde la Seguridad Social, la principal razón suele ser que el trabajador haya atravesado una situación de pluriempleo (trabajar en más de una empresa simultáneamente) o de pluriactividad. En este caso, la administración solo le computará un día entero trabajado, aunque en el mismo día haya trabajado en más de un sitio. Es decir, no puede cotizar dos días por cada día trabajado aunque sea en sitios diferentes. Lo mismo sucede en el caso de la pluriactividad, que se refiere al alta simultánea en dos o más regímenes de la Seguridad Social (por cuenta ajena en el general y por cuenta propia en el de autónomos, por ejemplo).

El informe de vida laboral lo pueden solicitar todas las personas que estén cotizando o hayan cotizado.